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Nuestra Historia

Lo que hoy conocemos como el Barrio Bellavista era, desde la época de la Conquista Española, parte del sector de la “Chimba”, es decir, “de la otra orilla” en idioma quechua. Se trataba justamente de un extenso territorio ubicado al norte del río Mapocho cuyo eje central es la actual calle Pío Nono. La “Chimba”, donde se instalaron precarios campamentos de indios y mestizos fue en un principio, una zona principalmente rural, en donde se produjeron viñas, hortalizas y frutales que alimentaron a la pequeña ciudad de Santiago. Estas urbanizaciones, emplazadas en la periferia, debían soportar las frecuentes salidas de cauce del río y el posterior aislamiento del resto de la ciudad. Pese a estas dificultades, la Chimba tuvo un modesto, pero permanente crecimiento demográfico.
Con el tiempo, a los indios y mestizos instalados en el lugar se sumaron talleres de artesanos que conformaban la mano de obra demandada por la urbe. La Chimba, con su particular ocupación, se convirtió en un espacio con una forma de vida distinta, caracterizada por el relajo de las costumbres populares y campesinas y ajena a los apuros de la emergente ciudad.
A fines del siglo XVIII, la mayor parte de las chacras originales se convirtieron en agradables quintas suburbanas con casas de descanso de la creciente aristocracia criolla; como las familias Matte, Urmeneta, y Cruz entre otras.
En el gobierno de Bernardo O'Higgins se creo en el sector de La Chimba el Cementerio General, que fue inaugurado en 1821, y en donde fueron enterrados la gran mayoría de los personajes claves en la construcción de la nueva República. Con la instauración de la República, la Chimba no modificó mayormente su singular carácter de sector separado de la ciudad, con respecto a la cual mantenía incluso un cierto sentimiento separatista. Son ilustrativos en este sentido los relatos sobre las guerras de piedras entre chimberos y santiaguinos, que utilizaban el cauce del Mapocho como campo de batalla, contando con gran número de espectadores. Es recién con Vicuña Mackenna, intendente de Santiago entre 1872 y 1875, que se concibe la pertenencia integrada del sector ultramapocho al conjunto de la ciudad tradicional.
Con el tiempo diversos caminos adoptaron los nombres de las vías que hoy conocemos como Recoleta, las avenidas Independencia y la Paz, Pío Nono y Patronato, entre otras que fueron conformando el territorio que comprende el actual barrio. A partir de la década de 1980, Bellavista adquirió una fisonomía más bohemia y gastronómica, sin perder su impronta artística que lo ha convertido en un gran punto de encuentro para chilenos y extranjeros.